¿Será capaz el coaching de cambiar mi vida?

Esa era la pregunta que me hacía yo al principio, y seamos sinceros, la que me sigo haciendo. Aunque es cierto que aún no he obtenido la respuesta, cada inmersión que hago en el coaching me acerca un poco más a ella.

La vida y el coaching tienen mucho en común, porque la vida no es más que personas. Sin personas no habría vida y sin vida, dudo que hubiera coaching.

Han pasado meses desde mi primera experiencia de coaching y puedo decir sin miedo a equivocarme que, el coaching te cambia. Es una experiencia rara, la verdad que no se me hace fácil encontrar un adjetivo que explique perfectamente lo que me genera pero me sienta bien.

Gracias al coaching me encuentro más, en esas largas tardes de domingo en las que te buscas a tí mismo y eso hace que cada vez me conozca un poco más. También, he aprendido a valorar el silencio porque, aunque suene paradójico, tiene mucho que decir. Como dijo Tarantino “Sabes que has conocido a alguien especial, cuando puedes estar un minuto en silencio y no sentirte incómodo”.

El coaching nos ayuda a ser mejores con nosotros mismos y también, con los demás. El coaching produce cambios, lo que hay que descubrir es si son significativos en nuestra vida.

Por alguna extraña razón, desde que comencé mi viaje en el coaching, he solucionado problemas que traía desde mucho tiempo atrás, he aprendido a valorar muchas cosas a las que antes no apreciaba, he vivido grandes momentos y he sido consciente de ello. 

Así que si tuviese que contestar ahora mismo la respuesta del título sería que sí, que el coaching cambiará tu vida y, también te cambiará a ti. Ahora, cada uno debe descubrir cómo le afecta a él y cómo le cambia la vida. Yo, sin duda, os animo a descubrirlo.

El coaching me ha ayudado a desarrollarme, a aprender y a crecer como persona. Quizá eso sea la vida, quizá la vida también sea un poco de coaching.

Escrito por: Jorge González Bustillo

Estudiante de Periodismo de la Universidad Europea del Atlántico

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